Salud

“Tengo un tumor de 7 centímetros en la cabeza y el INSSSEP incumple un fallo judicial que ordena mi derivación”

Inés Pilmaiken Reina, una mujer de 39 años que padece un cáncer poco común que le genera tumores en el cráneo, denunció en diálogo con Diego Sassari en El Informativo que el Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos (INSSSEP) incumple un fallo judicial que ordena su derivación a Buenos Aires para ser operada. La afiliada, que es abogada y trabaja en el Poder Legislativo del Chaco, relató su calvario y advirtió que la falta de respuestas de la obra social provincial la está llevando a un límite físico y emocional.

“Yo ya en 2024 presenté un amparo con medida cautelar. La medida cautelar salió en 48 horas, que es lo que tiene que salir, donde se me hace el Fondo de Alta Complejidad y me derivan al Hospital Austral. En peso tratamiento”, comenzó relatando Inés en la entrevista con Sassari. Sin embargo, a pesar de que la Justicia falló a su favor y la sentencia quedó firme porque el INSSSEP no presentó ningún recurso, la obra social chaqueña sigue sin cumplir con lo ordenado.

La paciente explicó que padece un tipo de cáncer extremadamente inusual. “Mi oncólogo me ha dicho que no hay registro de esta enfermedad, lo que me produce a mí tumores en el cráneo. Ya este es mi tercer tumor en el cráneo, tiene 7 centímetros, y me afecta el sistema nervioso central porque está presionando el nervio trigémino, que es el nervio que transmite todos los estímulos nerviosos al cuerpo”, detalló. En 2013 le extirparon el primer tumor en Resistencia y el año pasado le sacaron el segundo, pero ahora necesita una nueva cirugía de alta complejidad.

“Este tumor es importante para mí poder sacarlo porque los dolores que tengo son dolores que no me dejan descansar, y que están en crecimiento”, manifestó Inés, que describió ante Sassari el nivel de sufrimiento con el que convive a diario: “Imagínense que es como una prensa que me presiona la cabeza. Yo no puedo ni ver la luz, tengo que estar en un lugar oscuro y acostada. A esos niveles de dolor llego”.

La afiliada contó que la medicación que necesita es de altísima potencia y que los genéricos que le ofrece el INSSSEP no le generan confianza. “Son dosis muy altas de drogas muy fuertes. Si no las tomo, no puedo descansar y los dolores me atacan muy fuerte. Y si las tomo, no puedo ni siquiera levantarme de la cama”, explicó. Por eso, los compra por su cuenta con el 50 por ciento de descuento de la obra social, aunque aclaró que no los recibe gratuitamente.

Respecto a las gestiones ante la mutual, Inés relató que siempre la atiende una sola empleada en el área de derivaciones y que por la parte judicial los interlocutores son dos abogados. “La doctora Serial es la que más da la cara y por lo menos me contesta los WhatsApp, porque es así: yo tampoco puedo ir todos los días, hay días que tengo dolores y que no puedo dormir”, señaló. El 16 de junio tuvieron una audiencia en la que los representantes del INSSSEP pidieron un cuarto intermedio, pero desde entonces no obtuvo ninguna novedad.

“Lo único que recibo son respuestas evasivas, tanto del personal como de los mismos abogados del INSSSEP”, denunció, y agregó un episodio que la dejó atónita: “La última vez que fui a la obra social me dijeron que había un caso más importante, una menor de edad, y que por eso no se podían atender en mi caso, y que había sólo una médica atendiendo, que la médica autorizante sólo tiene que hacer una firma, no es que nos atiende personalmente a cada uno de los que necesitamos una derivación”.

Inés, que es abogada hace 16 años, analizó las razones de fondo del incumplimiento. “Yo creo que realmente es una decisión política que hay, porque yo ya tuve experiencias, tanto con mi papá y un tío que tuvieron cáncer en 2008 y 2015, y nunca tuve problema con que ellos tuvieran tanto su tratamiento como sus derivaciones. O sea que yo creo que esto es una cuestión sistemática, porque como yo hay muchas personas, somos muchos los que estamos esperando nuestras derivaciones”, afirmó.

La situación económica también juega en contra de la afiliada, que vio cómo sus aportes aumentaron mientras su salud se deteriora. “Yo tengo un básico de 590 mil pesos, ese es mi básico, y me descuentan 504 mil pesos. O sea, todo mi básico prácticamente lo pago mes a mes a la obra social”, reveló ante Sassari. A pesar de estar de licencia por enfermedad en su puesto de personal administrativo del Poder Legislativo, los descuentos se mantienen.

La mujer confesó que la exposición mediática no le resulta grata, pero que ya no le quedan alternativas. “No es algo que a los enfermos nos guste, hacernos mediáticos ni nada de eso. Es un desgaste y la lucha, y ya no sabés qué más hacer, que todos te opinan pero nadie te da una solución”, lamentó. Y advirtió sobre las consecuencias fatales que ya tuvo la desidia de la obra social: “Ya murieron personas. Un chico en La Escondida ya falleció, un chico que hace tres meses estaba esperando su medicación falleció”.

La desesperación la llevó a reflexionar sobre el nivel de abandono que padecen los afiliados. “No sé qué están esperando, la verdad. Conozco muchísimos casos. No sé si están esperando una reacción con una magnitud más que violenta por parte de alguno de sus afiliados, porque es desesperante”, expresó. Sin embargo, su propia condición le impide sumarse a medidas de fuerza: “Hacer marchas… A mí muchas veces otras mamás con nenes con cáncer me invitaron, pero yo no puedo estar parada. Cualquier golpe me puede generar un tumor”.

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