
La industria automotriz argentina volvió a mostrar resultados negativos en octubre. Según el informe de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), se produjeron 40.426 vehículos, un 14,4% menos que en el mismo mes de 2025 y un 0,4% por debajo de septiembre.
Entre enero y octubre, la producción alcanzó las 360.444 unidades, con una caída interanual del 15,5%. Los automóviles registraron el mayor retroceso, con una baja del 30,4%, mientras que los utilitarios, incluidas las pick-ups, disminuyeron un 4,4%.
Exportaciones estables y menos ventas internas
Durante octubre se exportaron 27.793 vehículos, un 6,2% menos que en igual mes del año pasado. Sin embargo, en el acumulado anual los envíos llegaron a 230.865 unidades, lo que representa un crecimiento del 0,6%.
Brasil se mantuvo como el principal destino de las exportaciones, con el 62,7% de los envíos. No obstante, la disminución de sus compras fue compensada parcialmente por mayores ventas a Perú, Centroamérica, Chile y Colombia.
Por otra parte, las ventas a concesionarios totalizaron 39.333 unidades en octubre, con una caída interanual del 12,2%. En los primeros diez meses del año, el retroceso acumulado fue del 23,2%.
Los vehículos de producción nacional fueron los más afectados, con una disminución del 37,3% en las ventas mayoristas. Actualmente representan menos del 30% de las operaciones de las terminales agrupadas en ADEFA, frente al 36% registrado un año atrás.
Fuerte crecimiento de los híbridos y eléctricos
En contraste con los indicadores negativos del sector, los vehículos electrificados mantuvieron una tendencia de crecimiento. En octubre se comercializaron 2.888 unidades, un 181,5% más que en el mismo mes de 2025.
En el acumulado de enero a octubre, las ventas llegaron a 26.456 vehículos, con un incremento interanual del 521,6%.
Los híbridos no enchufables concentraron el 67,8% de las operaciones, seguidos por los híbridos enchufables, con el 13,3%, y los sistemas de hibridación ligera, con el 12,8%. Los eléctricos puros representaron el 1,8%.
Así, el sector automotor atraviesa un escenario dispar: mientras la producción y las ventas mayoristas continúan en retroceso, las exportaciones se mantienen relativamente estables y los vehículos electrificados amplían su participación en el mercado.




