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Murió un nene de 10 años por una ameba “come-cerebros” en Catamarca

Buscan establecer si se pudo haber infectado en las Termas de Fiambalá.

Un niño de 10 años murió a causa de una infección provocada por la ameba *Naegleria fowleri*, conocida popularmente como “come-cerebros”. El caso fue confirmado por el Laboratorio Nacional de Referencia ANLIS-Malbrán mediante una prueba de PCR en tiempo real realizada sobre una muestra de líquido cefalorraquídeo.

Tras conocerse el diagnóstico, la Municipalidad de Fiambalá dispuso el cierre preventivo del complejo termal de la localidad, mientras que el Ministerio de Salud de Catamarca puso en marcha un operativo de toma de muestras para determinar si existe presencia del microorganismo en el lugar.

**Por el momento, no se confirmó que el niño se haya infectado en las termas.** Los equipos sanitarios investigan sus actividades y posibles exposiciones durante los 12 días previos al inicio de los síntomas, período compatible con la incubación de la enfermedad. Los resultados de los análisis ambientales serán clave para avanzar en la investigación.

La sospecha inicial surgió del equipo de Infectología del Hospital Interzonal de Niños Eva Perón, donde el menor permaneció internado antes de fallecer.

Cómo se transmite la ameba

La *Naegleria fowleri* es un microorganismo que puede encontrarse en aguas dulces templadas o calientes, como lagos, ríos y aguas termales, así como en determinados ambientes húmedos.

La infección se produce cuando el agua contaminada ingresa por la nariz y la ameba llega al cerebro, donde puede provocar meningoencefalitis amebiana primaria, una enfermedad poco frecuente y de extrema gravedad.

Los primeros síntomas pueden incluir dolor de cabeza intenso, fiebre, náuseas y vómitos. En etapas posteriores pueden aparecer rigidez de cuello, confusión, convulsiones y alteraciones de la conciencia.

No se transmite de persona a persona

Aunque la enfermedad presenta una tasa de mortalidad muy elevada y su diagnóstico puede resultar complejo, las autoridades sanitarias señalaron que no se transmite por contacto entre personas ni por beber agua contaminada.

Por este motivo, el contacto con el menor no representa un riesgo de contagio para sus familiares, convivientes o el personal de salud que lo atendió.

La investigación epidemiológica continúa para establecer las circunstancias de la infección. Mientras tanto, las autoridades aguardan los resultados de las muestras recolectadas y mantienen las medidas preventivas en el complejo termal.

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