
Manuel Adorni dejó de ser el vocero presidencial del gobierno de Javier Milei. La renuncia fue presentada de manera formal en las últimas horas y pone fin a una gestión de tres meses que quedó atravesada por el escándalo en torno a la evolución de su patrimonio personal.
La salida de Adorni se produce después de un período de fuerte exposición mediática y cuestionamientos opositores, que se intensificaron a partir de las revelaciones sobre sus declaraciones juradas y el crecimiento de sus bienes. La controversia derivó en pedidos de informes y críticas desde distintos sectores políticos, que señalaron inconsistencias en los números presentados por el entonces funcionario.
Hasta el momento, el Gobierno nacional no comunicó oficialmente quién ocupará el cargo vacante, aunque fuentes de la Casa Rosada indicaron que la decisión se conocerá en las próximas horas. La vocería presidencial, que Adorni supo instalar como una de las caras visibles de la administración libertaria, queda ahora a la espera de una nueva designación en un contexto de reacomodamiento del gabinete.




