
Instalado como una de las grandes apariciones recientes del automovilismo argentino, el piloto de Pilar se metió en la escena internacional y atraviesa un presente de crecimiento, resultados sólidos y una proyección que empieza a consolidarse carrera a carrera en la cúspide.
Lionel Messi tenía 23 años cuando el universo parecía tenerle destinado su segundo Mundial: con Diego Maradona como entrenador, ¿quién podía dudar de que esa unión podía dar como resultado una Copa del Mundo en Sudáfrica 2010? Pero no fue así: no pudo convertir goles y el equipo se despidió en cuartos de final. Leo tuvo que esperar doce años para lograrlo; ya tenía 35. Y, a diferencia de aquella cita mundialista, ya contaba con el cariño popular que afortunadamente -porque de la historia se aprende- Colapinto pudo cosechar mucho antes que una victoria.
Llegar a la cima no se transita por el mismo camino en el fútbol y en el automovilismo. Aunque en ambos el inicio se da de niños, en el primero la precocidad es habitual: cada vez, los jugadores debutan más temprano en Primera y el origen humilde es muchas veces un factor común.
En el deporte motor, en cambio, el recorrido se parece a una escalera larga en la que el talento no alcanza por sí solo y donde el acceso a la Fórmula 1 depende también de factores económicos y, lógicamente, de apenas 22 butacas disponibles -que eran 20 cuando Colapinto llegó-.
Messi ya era una estrella a los 23 años. Había debutado seis años antes en el Barcelona, ganado su primer Balón de Oro -en 2009- y era parte central del equipo dirigido por Pep Guardiola que dominaba Europa en la temporada 2009/10 (había ganado La Liga, la Supercopa de España, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes), como su goleador con 47 tantos en 53 partidos.
En el automovilismo, donde el rendimiento depende en gran medida del auto, Colapinto completa a los 23 años su tercera temporada en la élite, aunque la primera con continuidad plena. Su recorrido comenzó en 2024, cuando reemplazó a Logan Sargeant en Williams y sumó puntos en su segunda carrera (cuatro en el GP de Azerbaiyán). Y continuó en 2025 con su llegada a Alpine, donde pasó de suplente a titular después de seis grandes premios.
Sin embargo, su consolidación real llegó con la titularidad y la posibilidad de completar una temporada completa, acumulando trabajo en simulador, desarrollo del auto y adaptación física a un calendario exigente.
Sin la presión de estar siempre a prueba, mucho trabajo en la fábrica, con un auto con motorización Mercedes y confianza -un aspecto mental que juega-, el argentino consiguió en los últimos dos fines de semana de competencia sus mejores actuaciones en la F1.
Tras ser séptimo en Miami, en Canadá obtuvo su mejor posición tanto en Sprint Race (9°) como en carrera (6°), donde además terminó como el piloto mejor valorado en el Power Rankings oficial de la categoría. “Creo que demuestra que no es algo casual. Va a ser mucho más consistente así a partir de ahora”, auguró.
Lo que viene es Mónaco, un circuito callejero en el que pocos pilotos tienen la chance de correr -pero que para él será su cuarta presentación-, donde solo tres argentinos vieron la bandera a cuadros -él es uno de ellos- y en el que, casualmente, la confianza es clave.
Como en su primera temporada en Fórmula 3 (la de 2022) no hubo visita al Principado, su debut se dio en 2023 con un cuarto puesto en la carrera Sprint -cuando fue el único piloto que pudo hacer un sobrepaso-, mientras que fue sexto en la Feature. En 2025, en una de sus últimas carreras en la F2 antes de dar el salto a Williams, fue quinto en la carrera corta y 13° en la larga.
Ya en la Fórmula 1, el año pasado Colapinto no quedó conforme pese a su 13° puesto en el GP de Mónaco, pero hizo historia al llegar, porque se convirtió en el tercer argentino en completar el callejero de Montecarlo por detrás de Juan Manuel Fangio y Carlos Reutemann. “No fue lo que esperamos, pero clasificar 20 y llegar 13 en Mónaco es positivo”, declaró entonces.
Allí donde su ídolo Ayrton Senna construyó parte de su leyenda -y es el máximo ganador, con seis carreras-, Franco Colapinto llega en su mejor momento deportivo, con la sensación de que su historia en la Fórmula 1 recién empieza a tomar forma.




