Economía

Fate anuncia su cierre definitivo: despidos masivos y el fin de una marca histórica de neumáticos

 

La empresa argentina Fate, fabricante de neumáticos con más de 80 años de trayectoria, anunció su cierre definitivo. La compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla despedirá a la totalidad de sus 920 empleados, liquidará su negocio y clausurará su planta industrial ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando.

 

“No se trata de un concurso de acreedores ni de un proceso preventivo. Es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde. A empleados, proveedores, bancos. Se liquida todo y se baja la persiana”, precisó un allegado a la empresa a Infobae. La firma ya había adherido a un proceso preventivo en 2019.

 

El comunicado oficial de la empresa, firmado por “el Directorio”, explica que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”. Según fuentes cercanas, “hace 30 años que la empresa pierde plata, la invasión de cubiertas chinas cambió todo”.

 

El contexto de crisis industrial

 

El cierre se produce en un marco de creciente crisis para el sector industrial local, fuertemente afectado por la apertura económica y el ingreso masivo de productos importados. En mayo de 2025, entraron al país más de 860.000 cubiertas provenientes del exterior, la cifra más alta para un solo mes en más de dos décadas, lo que obligó a las marcas nacionales a bajar sus precios hasta un 15%.

 

Fate ya había despedido a 97 trabajadores en mayo de 2024, denunciando en ese entonces “sostenida pérdida de competitividad exportadora” debido a la “abusiva sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias, deficiente infraestructura, sobrecostos derivados de la legislación del trabajo, baja productividad laboral, ausentismo y elevada conflictividad gremial”.

 

El futuro del predio y la situación de los trabajadores

 

En principio, la empresa indemnizará a todos sus trabajadores según las condiciones de la ley vigente. No está claro aún el destino del predio de 40 hectáreas donde funciona la planta de San Fernando, que cuenta con más de 157.000 metros cuadrados cubiertos y capacidad productiva de más de 5 millones de cubiertas por año.

 

Javier Madanes Quintanilla, presidente de Fate y Aluar, cuyo patrimonio personal asciende a unos USD 1.500 millones según Forbes, “está destrozado, hoy es un día de luto”, señaló una fuente cercana.

 

Fate nació en 1940 como acrónimo de Fábrica Argentina de Telas Engomadas, fundada por Leiser Madanes, un inmigrante polaco que llegó al país a comienzos del siglo XX.

 

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