Vocal de SAMEEP denuncia agresiones a camioneros y explica cortes de agua por turbiedad del río

Rubén, vocal de SAMEEP, brindó un crudo panorama de los desafíos que enfrenta la empresa en plena temporada estival, revelando agresiones con armas de fuego a camioneros que distribuyen agua y detallando las causas técnicas de los cortes y baja presión en distintos barrios.
El funcionario confirmó un grave incidente ocurrido el día anterior en la Chacra 215, en la zona sur de Resistencia, donde vecinos alterados “amenazaron con armas de fuego, inclusive han disparado al costado de la pierna de un empleado de la empresa”. Ya se realizó la denuncia policial. Además, describió una práctica recurrente: “Utilizan a los niños, los ponen abajo del camión para que no se retiren”. También mencionan bloqueos con palos y ladrillos, y que retienen a los camiones hasta que no llegue otro vehículo con más agua.
Respecto a los reclamos por falta de suministro –como el caso de un vecino del barrio Los Pinos que lleva dos semanas sin agua–, Rubén explicó que la última quincena de enero presentó desafíos críticos. El crecimiento del río Bermejo y la llegada de agua no apta al río Negro aumentaron drásticamente la turbiedad, lo que obliga a limpiar continuamente los decantadores y filtros de la planta potabilizadora.
“Debemos parar entre 6 y 7 horas el trabajo de limpieza. Ese parate genera una despresurización de la cañería, y para que vuelva a tomar fuerza demora unos días”, detalló. Sumó otros factores: bombas en mal estado por falta histórica de inversión, cortes de energía eléctrica –aunque sean de 10 minutos– que paralizan la producción, y conexiones clandestinas masivas.
El directivo reveló un dato alarmante: hay personas con conocimiento interno que manipulan válvulas para cortar el agua a barrios y desviarla. “Hemos detectado que alguien tiene información y va y genera este inconveniente… Hemos destinado una cuadrilla exclusivamente a este tipo de control”, afirmó.
Ante el reclamo específico por el barrio Los Pinos, se comprometió a enviar de inmediato a una cuadrilla para verificar si se trata de baja presión, una obstrucción o un problema en la planta. Reiteró que los sueldos de enero ya fueron abonados y que trabajan para solucionar “un problema que viene cargando hace varios años”.




