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Delegado gremial denuncia persecución y reducción del 95% del Fondo Estímulo Productivo

Raúl, delegado de los trabajadores del Ministerio de Producción, denunció en una entrevista que el Gobierno provincial redujo en un 95% el Fondo Estímulo Productivo, un componente salarial establecido por ley, y acusó al Ejecutivo de una actitud autoritaria y persecutoria contra los empleados públicos.

El fondo, que se percibe desde hace más de una década y fue votado unánimemente por la Legislatura, se calculaba en base a los recursos generados por el propio ministerio. Según el delegado, las autoridades tomaron los ítems que más fondos generaban y los declararon “intangibles”, argumentando que no pueden ser utilizados para salarios. “El fondo estímulo sigue estando, pero con la quita de los recursos… lo reducen a prácticamente un 95%”, afirmó.

Raúl relató que el lunes pasado fueron convocados por la subsecretaria Noelia Ibarra, donde se les informó la baja del instrumento de pago y la disolución de la mesa técnica que funcionaba como instancia de diálogo entre trabajadores y el ministerio. “El único instrumento de diálogo que había… se disolvió”, sostuvo, y agregó que las solicitudes de audiencia a las entidades sindicales y a los directores no han tenido respuesta.

El delegado cuestionó severamente la gestión del personal. “El curso humano está prácticamente vaciado, porque también han echado todos los contratados que tenía”, afirmó, y dio como ejemplo que en la dirección de administración despidieron a cinco contratados, dos de ellas embarazadas, después de un comunicado de prensa de los directores.

Sobre el impacto salarial, Raúl señaló: “El básico del trabajador en un promedio está en menos de 300 mil pesos”. Alertó que sin el fondo estímulo, los salarios no alcanzan para cubrir las necesidades básicas. “Estamos hablando de salario que significa alimentos, una cuestión alimentaria del trabajador”, dijo, y vinculó la situación con el aumento de la pobreza.

Al ser consultado sobre si percibe una persecución, respondió: “Sí, yo creo que hay una persecución con respecto a la clase trabajadora”. Mencionó traslados compulsivos de empleados que adherían a medidas de fuerza y descuentos salariales. “Hay muchos compañeros que tienen miedo a la represalia”, afirmó, aunque reconoció que él puede expresarse públicamente.

Raúl integró su reclamo en un contexto más amplio de protesta, mencionando la participación en una multisectorial con áreas docentes, de salud y organizaciones sociales que reclaman por comedores barriales y la falta de generación de empleo. “Lamentablemente, hoy por hoy, el trabajador tiene que estar en la calle porque si no, mañana van a venir por más gente”, concluyó.

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