Economía

John Foos cerrará su planta en la Argentina e importará zapatillas desde Asia: qué va a pasar con los empleados

La histórica empresa argentina John Foos, fundada en la década de 1980, dejará de fabricar zapatillas en su planta de Beccar, en el partido de San Isidro, para importar productos terminados provenientes de distintos países de Asia. La marca que en los ’90 fue furor entre los adolescentes desvinculará a la mayoría de sus empleados, luego de reducir su personal de casi 400 trabajadores en 2023 a unos 50 a inicios de 2026.

 

De acuerdo con testimonios de operarios, John Foos comunicó que antes de finalizar abril cesará por completo la producción local. “La empresa se encuentra llevando adelante un proceso de reestructuración interna, orientado a adecuar su operación y garantizar la sustentabilidad del negocio en el largo plazo”, informó la compañía en un comunicado.

 

Como consecuencia de esta decisión, la firma se reorientará hacia la importación, de manera que la etiqueta continuará en el país, mientras que en sus oficinas permanecerá únicamente el personal administrativo necesario para sostener la estructura básica.

 

El fin de la producción en la tradicional sede de Neyer al 700 abrió una fuerte negociación laboral. La firma liderada por la familia del dueño, Miguel Fosati, ofreció acuerdos de desvinculación con indemnizaciones del 60%, 65% y hasta 70%. Además, el proceso se tensó con la advertencia de la empresa de que podría solicitar un concurso preventivo si no se logran acuerdos, trasladando el conflicto al terreno judicial.

 

La decisión de cerrar la fábrica no surgió de improviso. Trabajadores con conocimiento del proceso señalan que la empresa venía reduciendo progresivamente la producción nacional: primero se reemplazó el armado local de zapatillas por la importación de partes desde China y, más recientemente, se optó por traer el producto terminado, en línea con decisiones de la industria en general, impulsadas por la apertura de importaciones promovida por el gobierno de Javier Milei.

 

La firma no importará desde China directamente. Sucede que la Argentina mantiene vigente desde 2021 una barrera antidumping al calzado chino. De hecho, al día de hoy existe un valor FOB mínimo de USD 15,70 por par para el calzado proveniente del país asiático. Esta restricción fue revisada en agosto de 2025 por iniciativa de la Comisión Nacional de Comercio Exterior, pero hasta el momento no hubo mayores avances, de manera que la normativa sigue vigente y orienta a las empresas a buscar proveedores en otros países asiáticos, como Vietnam o Tailandia.

 

La situación de John Foos no es un caso aislado, sino que se vincula con la evolución negativa del sector durante la última década. Según cifras de la industria, la producción nacional alcanzó un máximo de 125 millones de pares en 2015, pero cayó drásticamente a cerca de 58 millones en 2020. Tras un breve repunte, 2024 volvió a reflejar un retroceso hacia los niveles previos a la imposición del antidumping.

 

Los datos del último Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) del INDEC muestran que en enero la fabricación de textiles, prendas de vestir, cuero y calzado registró una caída interanual del 34,1%, un indicador que ilustra el difícil arranque de año para la industria nacional. El deterioro del sector no solo se expresa en la producción sino también en el empleo: en 2024, el empleo del sector siguió estando casi un 49% por debajo del pico registrado en 2011.

 

El de John Foos no es el único caso del sector que decide achicarse en el país. En enero de 2026, Grupo Dass, el fabricante de zapatillas para grandes marcas internacionales como Nike, Adidas, Umbro, Fila y Asics, despidió casi 50 trabajadores.

 

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