
El secretario general de la Asociación del Personal Jerárquico de Bancos Oficiales (APJBO), Arturo Quiñoa, exigió a las autoridades del Banco Nación que “brinden información aclaratoria para transparentar esta situación ante la opinión pública”, en referencia al escándalo por los préstamos hipotecarios otorgados a funcionarios y legisladores libertarios.
Para Quiñoa, el revuelo por los créditos “daña la imagen del Banco Nación” y aseguró que “es aprovechado por algunos medios para desarrollar una campaña de desprestigio”. “Los trabajadores del Banco Nación están comprometidos a desarrollar nuestra tarea de manera honesta para mantener un banco eficiente, moderno y comprometido con la Nación Argentina”, puntualizó.
El dirigente sindical celebró que “funcionarios y legisladores libertarios hayan recurrido al Estado y demuestren el compromiso social que tiene el Banco Nación”. “Muchos querían destruirlo, privatizarlo, pero ahora acuden a él por las facilidades que otorga”, recalcó.
Posteriormente, señaló que las actividades que desarrolla el Banco Nación están auditadas por la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y la Auditoría General de la Nación (AGN). “En caso de que exista alguna irregularidad, la van a detectar”, comentó al respecto de este tema que ya cuenta con una denuncia penal ante la Justicia.
Quiñoa aclaró que tanto los funcionarios como los legisladores nacionales “cobran sus haberes mediante Banco Nación, lo cual tiene alguna lógica que hayan pedido el préstamo allí” y señaló que ese tipo de trámites “se encuentra digitalizado”. Sin embargo, consideró que “es necesario que se analice cada caso en particular”.
En otro orden, el secretario general de APJBO opinó que la suspensión de más de 80 artículos de la Ley de Modernización Laboral mediante una medida cautelar otorgada por la Justicia es “un avance”, pero resaltó que “ninguno de los artículos es a favor de los trabajadores”. “Es una ley que beneficia a unos pocos. De hecho, perjudica no solo a los trabajadores, sino también a las pymes”, agregó. Y sostuvo que “todos se tienen que eliminar, ya sea por la Justicia o por otras leyes que los deroguen”.
Quiñoa también repasó que en el Banco Nación se implementó un plan de retiros voluntarios de 2.000 trabajadores “sin ningún criterio vinculado a las necesidades de las sucursales”. “Solo se enfocaron en ejecutar un recorte de personal”, puntualizó. En ese sentido, indicó que “falta gente en algunas sucursales donde los clientes aún concurren de manera presencial, ya que la digitalización no llegó a todos” y alertó que “los trabajadores que se fueron no los reemplazan y ahora sus compañeros realizan, además de la propia, la tarea de ellos”.




