Nacionales

Murió Darío Lopérfido, exsecretario de Cultura y exdirector del Teatro Colón, tras luchar contra la ELA

El exfuncionario Darío Lopérfido falleció este viernes 27 de febrero en Madrid, ciudad donde residía desde hacía años, luego de una dura batalla contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Tenía 61 años.

La enfermedad le fue diagnosticada hace más de un año y avanzó de manera progresiva afectando su movilidad y su voz, aunque nunca detuvo su actividad intelectual. En sus últimas entrevistas y columnas, Lopérfido habló con crudeza sobre el impacto físico y emocional de la dolencia.

“Tener ELA es una mierda”

Dos meses antes de su muerte, compartió un testimonio desgarrador en la revista Seúl, en una columna titulada “Tener ELA es una mierda”, donde escribió: “El Darío de antes de la enfermedad ya murió”. Allí describió el deterioro que atravesaba: “Caminás pésimo, la voz se te vuelve de borracho y comés con el riesgo de que se te caiga la baba”.

Una extensa trayectoria cultural

Lopérfido desarrolló una carrera destacada en el ámbito cultural argentino. Durante la presidencia de Fernando de la Rúa se desempeñó como secretario de Cultura de la Nación. En la Ciudad de Buenos Aires ocupó el cargo de ministro de Cultura y estuvo al frente del Teatro Colón, primero como director general y artístico y luego como director artístico.

A lo largo de su carrera vivió en Berlín, Madrid y Nueva York, y continuó vinculado a proyectos culturales e intelectuales. Integró la Cátedra Vargas Llosa durante cinco años, mantuvo una columna en Radio Rivadavia y el año pasado estrenó un ciclo de entrevistas.

La controversia por sus opiniones

Su figura también estuvo marcada por la polémica. En 2016, en un encuentro en Pinamar, sostuvo: “En la Argentina no hubo 30.000 desaparecidos”, afirmando que “ese número se arregló en una mesa”, en referencia a las cifras de los organismos de derechos humanos. Sus declaraciones provocaron un amplio repudio, encabezado por Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, y profundizaron el debate público.

Pese a las controversias, Lopérfido mantuvo hasta el final su perfil reaccionario y su vocación polemista. Su fallecimiento generó repercusiones en distintos sectores de la cultura y la política argentina.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *