
El gobierno de Irán rechazó enérgicamente la decisión de Argentina de declarar como organización terrorista a la Fuerza Quds, una unidad de élite de su Guardia Revolucionaria, y advirtió que la medida “sin duda recibirá una respuesta adecuada”. La reacción marca un nuevo punto de tensión en las relaciones bilaterales.
Ismail Baghaei, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, calificó la decisión como “inaceptable desde el punto de vista del derecho internacional y peligrosa desde el punto de vista político”. En una conferencia de prensa en Teherán, sostuvo que “etiquetar como terrorista a una parte de las fuerzas armadas oficiales de un país es inaceptable”.
La medida oficial argentina, firmada por el presidente Javier Milei, se formalizó este sábado mediante un comunicado de la Oficina del Presidente. El texto justifica la decisión argumentando que la Fuerza Quds es “una división de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní, especializada en el entrenamiento para la realización de ataques terroristas en otros países”.
El gobierno argentino responsabilizó directamente a esta unidad, y en particular a uno de sus líderes, Ahmad Vahidi, por los atentados contra la Embajada de Israel en Buenos Aires en 1992 y contra la AMIA en 1994. La inclusión de la Fuerza Quds en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET) implica la aplicación de sanciones financieras y restricciones operativas contra la organización.
La decisión recibió el respaldo inmediato de Israel. El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Guideon Saar, celebró el paso y lo calificó como “significativo”, instando a otros países a “seguir el ejemplo de Argentina”. “Fortalece el frente internacional contra el terrorismo iraní y honra la memoria de las víctimas”, afirmó.
La Fuerza Quds es una unidad creada para operaciones extraterritoriales y es señalada por diversos organismos internacionales como el brazo ejecutor de la influencia iraní en Medio Oriente, vinculado al entrenamiento y financiamiento de milicias aliadas como Hezbollah.





