
El presidente Javier Milei aceptó la invitación del mandatario estadounidense Donald Trump para que la Argentina forme parte del “Consejo de la Paz” (Board of Peace), una iniciativa creada por la Casa Blanca para la administración temporal y la supervisión internacional de la Franja de Gaza. La decisión se enmarca en el estrecho alineamiento de la política exterior argentina con Washington.
La invitación, extendida a líderes de unos 60 países, fue aceptada inmediatamente por Milei, quien compartió en sus redes una carta firmada por Trump que describe el acuerdo como “un nuevo y audaz enfoque para la resolución de los conflictos globales”. Según la comunicación, el Consejo forma parte del “Plan Integral para poner fin al conflicto en Gaza”, una hoja de ruta de 20 puntos aprobada por la ONU mediante la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad.
La junta estará compuesta por un comité de tecnócratas palestinos y contará con una supervisión internacional a través del órgano creado por Estados Unidos. La noticia, sin embargo, generó reacciones inmediatas. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que la iniciativa “no fue coordinada con Israel”. Por otro lado, países clave como Brasil y Turquía no habían dado una respuesta oficial al cierre de esta edición.
Analistas consultados señalaron que, más allá de ser presentado como un paso hacia una paz duradera, el plan apunta en los hechos a una reconstrucción del territorio bajo los imperativos estratégicos de Washington, lo que algunos especialistas vinculan a un gran proyecto inmobiliario y de extracción de recursos denominado la “Riviera de Gaza”. También advirtieron que esta participación aleja a la Argentina del mundo emergente y podría reducir su margen de maniobra en foros multilaterales como la ONU, afectando su capacidad para articular reclamos históricos que requieren del apoyo del Sur Global.
Desde la oposición política, el exministro de Defensa Agustín Rossi cuestionó el carácter multilateral de la iniciativa, afirmando que “ninguna acción encabezada por Trump puede calificarse como multilateral”, y señaló que la aceptación de Milei se produce sin un análisis detallado de los riesgos y objetivos concretos del grupo.
La aceptación argentina se conoce en un contexto de acciones unilaterales de la administración Trump, como la reciente operación militar en Venezuela y el anuncio de subas arancelarias a países de la OTAN, lo que para algunos expertos evidencia un uso instrumental del derecho internacional.




