
Las reservas internacionales de la Argentina volvieron a caer y cerraron en US$ 49.642 millones, luego de que el Gobierno realizara un pago de más de US$ 800 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI), correspondiente al vencimiento del 1° de noviembre. El desembolso se concretó en un contexto de presión sobre las cuentas en moneda extranjera del Tesoro y mientras el equipo económico busca garantizar los dólares necesarios para afrontar sus compromisos externos.
Según el calendario del organismo, la obligación de noviembre ascendía a US$ 876,7 millones. Aunque la Argentina tenía todo el mes para concretar el pago sin entrar en atraso financiero, el desembolso se realizó mientras todavía está pendiente la aprobación de la tercera revisión del programa económico firmado en 2025. El acuerdo técnico ya fue alcanzado, pero los cerca de US$ 900 millones que permitiría liberar recién podrían ingresar a principios de diciembre, una vez que reciban el aval del Directorio Ejecutivo del Fondo.
Entre las alternativas que analiza el Gobierno, el último comunicado del FMI dejó trascender que la Argentina tiene avanzadas gestiones para obtener unos US$ 1.000 millones adicionales antes de fin de año, posiblemente a través de organismos internacionales. A eso podría sumarse el ingreso de aproximadamente US$ 340 millones provenientes de la privatización de AySA. Sin embargo, estos recursos quedarían por debajo de los US$3.700 millones que el equipo económico había proyectado en el programa financiero presentado en julio.
La presión sobre las cuentas públicas también se extiende a los próximos años. Durante 2026, los pagos al FMI alcanzarán unos US$ 4.483 millones, mientras que en 2027, último año del actual mandato presidencial, las obligaciones ascenderán a US$ 7.840 millones. El escenario será todavía más exigente entre 2028 y 2032, período en el que se concentrarán vencimientos superiores a los US$8.000 millones anuales.
En total, entre 2027 y 2046, la Argentina deberá afrontar pagos al Fondo Monetario Internacional por más de US$ 73.500 millones. Recién a partir de 2036 el calendario comenzará a mostrar un alivio, con compromisos anuales de US$ 300 millones o menos. Mientras tanto, el desafío inmediato del Gobierno será reunir las divisas para cumplir con los próximos vencimientos sin profundizar la caída de las reservas internacionales ni generar nuevas tensiones en el mercado cambiario.



