
El vínculo entre el Grupo Techint y el Gobierno de Javier Milei se quebró definitivamente tras la derrota de Tenaris (su siderúrgica) en la licitación para proveer los caños del gasoducto de Gas Natural Licuado (GNL). La empresa india Welspun se impuso sobre otros 15 oferentes internacionales, desatando una fuerte reacción del conglomerado liderado por Paolo Rocca, que financió con 20 millones de pesos la campaña presidencial de Milei.
La compulsa, por un ducto de entre 480 y 500 kilómetros que unirá Neuquén con Río Negro, fue para el proyecto de exportación de GNL impulsado por Southern Energy (SESA). Desde el Gobierno explicaron que la oferta de Tenaris fue alrededor de un 40% más cara que la ganadora. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, argumentó que otorgar un derecho de igualación de ofertas (“first refusal”) desalienta la competencia y eleva los costos.
La tensión escaló cuando el presidente Javier Milei calificó a Paolo Rocca como “don chatarrín” en la red social X, respaldando explícitamente el resultado de la licitación. Este episodio marcó un punto de quiebre en una relación que hasta entonces había mostrado señales de entendimiento.
Tras conocerse el fallo, Techint envió una carta al directorio de SESA ofreciendo igualar las condiciones de Welspun, incluso si el negocio no fuera rentable. El consorcio rechazó la propuesta argumentando que los plazos legales ya habían vencido. Desde el grupo de Rocca sostienen que los tubos adjudicados a la empresa india se fabrican con chapas provenientes de China, un país frecuentemente denunciado por dumping (venta por debajo del costo). Este punto es la base del posible reclamo legal que Techint analiza presentar. Sin embargo, desde el Gobierno aclararon que, aun si se formaliza, los tiempos administrativos no frenarían el avance del proyecto.
Desde el consorcio Southern Energy relativizaron los argumentos de Techint. Señalaron que la chapa para gasoductos no se produce en Argentina y que incluso Tenaris la importa desde Brasil. Negaron la existencia de dumping y remarcaron que Techint también compra chapa china para otros proyectos. “Aun siendo dueña de la fábrica de la chapa y de todo el proceso de fabricación, no llega a ser competitiva”, sintetizaron fuentes del consorcio.
La pérdida del contrato impacta directamente sobre Tenaris, que emplea a 420 personas, y su cadena de valor, que según la empresa genera otros cuatro puestos de trabajo indirectos por cada empleado directo.




