
La emblemática empresa textil Emilio Alal SACIFI anunció el cierre definitivo de sus plantas productivas en la ciudad de Goya, Corrientes, y en Villa Ángela, Chaco. La medida afecta directamente a 260 trabajadores y pone fin a más de un siglo de trayectoria industrial en la región.
La notificación a los operarios se realizó mediante telegramas de despido. En un comunicado oficial, la compañía, una de las PYMES más importantes del sector en el Norte Grande, atribuyó la decisión a un escenario económico inviable, apuntando directamente a las políticas del Gobierno nacional.
Según la firma, la apertura indiscriminada de importaciones de hilados y prendas –principalmente de origen asiático–, sumada al ingreso de fardos de ropa usada, eliminó la competitividad de la industria local. “La caída del poder adquisitivo impactó negativamente en la demanda de textiles”, señalaron desde Alal.
El comunicado enumeró un “combo” de factores críticos: elevados costos energéticos, financieros y laborales, una carga impositiva considerada asfixiante y un marcado atraso cambiario. La empresa aseguró haber agotado todas las instancias antes de tomar esta decisión “no deseada”, y destacó que incluso inversiones recientes para producir telas con mayor valor agregado y estándares de exportación no lograron revertir la situación.
“La decisión refleja una crisis que afecta a la mayoría de las industrias manufactureras y, de manera particular, al sector textil, que atraviesa el momento más complejo de su historia”, enfatizó la compañía.
El cierre representa un golpe devastador para la economía de Goya, donde la fábrica era un pilar del empleo privado. “Entendemos el profundo impacto social y humano que esto implica”, expresaron los directivos, agradeciendo a los operarios. La medida genera alta preocupación en el ámbito político y gremial de Corrientes y Chaco, que observan el desmantelamiento productivo ante la falta de medidas de protección para la industria nacional.




