
Eugenia “China” Suárez fue blanco de una catarata de críticas en redes sociales por su comportamiento virtual en vísperas del cumpleaños de Francesca, la hija de 11 años de su actual pareja, Mauro Icardi, y Wanda Nara.
Los usuarios acusaron a la actriz de realizar un “feo gesto” al ostentar en sus historias de Instagram la tarde invernal que compartía en Estambul con Icardi y sus propias hijas, Rufina y Magnolia, mientras que las hijas del futbolista, Francesca e Isabella, prácticamente no tienen contacto con su padre en Turquía.
Este episodio se suma a otro cuestionamiento anterior: días antes del cumpleaños de Isabella, la otra hija de Icardi y Nara, Suárez había exhibido en redes un lujoso bolso de Luis Vuitton que el futbolista le había regalado. Para muchos detractores, esta actitud reiterada busca “hacer sentir mal” a las menores.
La polémica se intensificó porque, durante el día del cumpleaños de Francesca (19 de enero), Icardi no realizó ninguna publicación ni saludo público dedicado a su hija mayor desde su cuenta de Instagram, un gesto que en años anteriores solía cumplir. Wanda Nara, en cambio, sí compartió un emotivo mensaje para su hija: “Felices 11. Amor de vida solo deseo que siempre seas así de feliz. Te amo con todo mi corazón”.
El silencio del futbolista ocurre en medio de un complejo conflicto judicial. Icardi reclama ante la Justicia que sus hijas regresen a vivir con él a Estambul, argumentando que fueron trasladadas a Argentina sin su autorización. Wanda, por su parte, obtuvo resoluciones favorables en tribunales argentinos que frenaron una multa millonaria y la restitución inmediata de las niñas. La disputa también incluye la cuota alimentaria y la división de bienes del matrimonio.





