Según informó el municipio hay familias aisladas y más de un centenar de personas alojadas en tres centros de evacuados, donde reciben alimentos y asistencia.
Los sectores más afectados son Ibiray y el Bajo Pujol, donde el avance del agua impactó en numerosas viviendas. Los equipos municipales mantienen guardias permanentes y realizan cortes en calles anegadas por seguridad.
Además, el Municipio correntino dispuso embarcaciones para garantizar el traslado escolar de los niños. Pese a la situación en las zonas ribereñas, las actividades religiosas y comerciales del centro se desarrollan con normalidad.
