El diputado provincial Santiago Pérez Pons salió al cruce de las declaraciones del ministro Alejandro Abraam. “El ministro dice que no se quitó ningún beneficio. Que se lo diga a la maestra que hace malabares para llegar a fin de mes. Al docente que agarra un segundo cargo o sale a changuear los fines de semana. A los que siguen sosteniendo las escuelas con tizas que compran de su bolsillo”, señaló.
Para el legislador, la quita más grande ya está consumada. “El gobierno ya les sacó la Cláusula Gatillo, lo único que protegía el salario docente de la inflación. La ley que ahora manda a la Legislatura no crea nada: solo busca legalizar un recorte que ya ejecutó
Es la misma receta que aplicaron con los trabajadores de Producción”, afirmó. Recordó además que a la docencia “le sacaron el FONID, le sacaron Conectividad y le congelaron la paritaria”.
Pérez Pons remarcó que el ajuste alcanza a todo el sector público: “Con aumentos siempre por debajo de la inflación, este gobierno le sacó el 30% del salario a todos los trabajadores estatales del Chaco”.
Para algunos si hay
Frente al argumento oficial de que “si no hay recursos, no se puede aumentar”, el diputado apuntó contra las prioridades del gasto. “Para los jueces sí hay recursos: la misma semana les armaron un proyecto de ley para darles aumentos automáticos. Hay plata para fiestas y eventos. Y hay plata para bajarles impuestos a las empresas más grandes del Chaco, que no sufren la crisis como la sufren las pymes. Lo que no aparece es la voluntad de ponerla en las escuelas”, sostuvo.
Sobre el “mecanismo de actualización” que, según el ministro, pidió la Justicia, Pérez Pons fue tajante: “Un mecanismo que depende del humor del gobernador no es un mecanismo. Es una promesa, y los docentes del Chaco ya saben cuánto valen las promesas de este gobierno”.
También rechazó que el concepto aula pueda funcionar como alternativa: “No se puede reemplazar un aumento al valor punto por un concepto en negro, que no cobran los jubilados y que se pierde si tomaste una licencia por enfermedad”.
Una deuda de más de $2.100.000 por docente
“Mientras tanto, a cada docente le deben más de $2.100.000. No es una planilla de Hacienda: es la cuota que no se pagó, el remedio que se postergó, las vacaciones que no hubo”, advirtió el legislador.
“Detrás de cada aula hay alguien que eligió enseñar. No merece que le mientan en la cara. Exigimos el rechazo de esta ley y que se le pague a la docencia chaqueña lo que se le debe”, concluyó.
