El ministro de Economía, Luis Caputo, participó de una disertación organizada por el Atlantic Council en Washington, donde describió la actual situación del programa de ajuste y ratificó el rumbo económico, a pocas horas de haber cerrado un acuerdo inédito con el Banco Mundial para garantizar el pago de la deuda privada que vence en julio.
Al concluir su exposición, Caputo explicó cómo será la garantía de hasta USD 2.000 millones que concederá el Banco Mundial para asistir a la Argentina en el refinanciamiento de su deuda externa.
“Lo primero que hay que aclarar es que no es nueva deuda, sino que es para refinanciar los vencimientos de capital. Venimos trabajando hace mucho en financiamientos alternativos que son más accesibles en tasa, más baratos que el mercado. ¿Por qué no salimos al mercado? Porque es nuestra obligación refinanciar al país a la tasa más baja posible. Y esta tasa es mucho más baja de lo que hoy Argentina puede obtener en el mercado”, sostuvo Caputo.
En cuanto a la tasa de interés a la que se cerrará la operación, el funcionario argentino estimó que será de entre 5,5% y 6,5% anual a un plazo de seis años, aunque reconoció que las negociaciones todavía están abiertas sobre este punto.
“Esto nos permite acceder a fuentes de financiamiento, a instituciones a las cuales antes no teníamos llegada. Lo hacemos utilizando organismos internacionales, que instrumentan, para llegar a instituciones de todo el mundo, como aseguradoras y bancos. En el caso del Banco Mundial, ellos aportan las instituciones y nos dan el dinero. Son USD 2.000 millones”, detalló el ministro.
En tanto, remarcó que el esquema para los préstamos de la CAF y el BID, que aún se están negociando, podrían ser similares o utilizar otro mecanismo.
Respecto al cronograma de vencimientos de julio, el titular del Palacio de Hacienda precisó que “de los USD 4.300 millones que vencen cada 6 meses, de capital son unos USD 3.000 millones, que es lo que queremos refinanciar. Pagamos intereses, unos USD 1.300 millones, con el superávit primario”.
“Además, tenemos un programa de licitaciones locales de un total de USD 4.000 millones (bonos 2027 y 2028). Este programa nuevo aportará USD 3.000 o 4.000 millones más. Un total de USD 8.000 millones para pagar los USD 3.000 millones de julio, otros USD 3.000 millones de enero y sobran USD 2.000 millones para otros pagos eventuales”, enumeró.
Bajo su perspectiva, “todo mundo valora el esfuerzo que está haciendo Argentina” y “en las reuniones del G20 y el Fondo, Argentina pasó a ser el ejemplo”. El ministro argumentó que “en medio de este shock, una de las preocupaciones de los managers es que producto de la crisis global algunos países incurran en un mayor déficit fiscal, más deuda y mayores tasas. Algo que puede terminar complicando al mundo todavía más que el propio shock”.
Y añadió: “Ponen a Argentina como ejemplo de un país que por tener la macroeconomía ordenada, tener superávit y no ser importador de energía, está en el mejor cuadrante. Por eso la bolsa argentina funciona bien. Un shock en otro momento hubiera tenido al BCRA en problemas y ahora el presidente del Banco Central tiene que defender el valor del dólar en lugar del peso”.
Caputo cierra mañana su gira por Washington: tiene previsto un encuentro con Kristalina Georgieva (directora gerente del FMI) y una reunión con el titular del BID, Ilan Goldfajn, para solicitar una garantía de 500 millones de dólares destinados a pagar la deuda privada que vence en julio. El viernes a la noche, regresa a Buenos Aires.
