La causa por la muerte de Ángel López sumó un nuevo capítulo cargado de tensión: el abogado querellante Roberto Castillo lanzó duras acusaciones contra los detenidos y aseguró que existen pruebas que los comprometen directamente.
En la antesala de la audiencia de control de detención contra la madre del niño, Mariela Beatriz Altamirano, y su pareja, Michael González, el letrado sostuvo que tuvo acceso al informe forense y que los elementos reunidos permiten sostener la acusación. “Hay muchos elementos de convicción y mucha prueba que acredita que estas personas le dieron muerte a Ángel”, afirmó.
Según planteó, la evidencia indicaría que el menor estuvo expuesto a un contexto de violencia. En ese marco, señaló que la madre tendría responsabilidad penal como coautora, mientras que a González lo ubicó como quien habría provocado las lesiones directas. También mencionó una posible responsabilidad por omisión en el caso de Altamirano.
Castillo fue categórico al referirse a los acusados: “Son dos asesinos, tienen que estar detenidos, esperar el juicio privados de su libertad y después recibir cadena perpetua”. En ese sentido, adelantó que solicitará la imputación por homicidio agravado con alevosía.
El abogado también apuntó contra el accionar judicial y denunció presuntas irregularidades en el proceso previo. “Hubo negligencia por parte de auxiliares de la Justicia, incluso del juez”, sostuvo, y cuestionó la intervención del Juzgado de Familia en la decisión de otorgar la tenencia a la madre biológica.
En esa línea, afirmó que el niño había sido apartado de su entorno de referencia y vinculado nuevamente con su progenitora en circunstancias que, según su versión, no fueron debidamente evaluadas. También indicó que la madre habría presentado denuncias reiteradas contra el padre del menor, que no pudieron ser acreditadas.
Además, el querellante señaló que informes escolares reflejaban cambios en el comportamiento del niño en las semanas previas a su muerte, con signos de tristeza que, según sostuvo, no habrían sido advertidos a tiempo.
Por último, destacó el trabajo de la fiscalía, a cargo de Facundo Oribones y Cristian Olazábal, y consideró que la investigación avanzó con un “cuadro de imputación sólido”. Mientras la causa sigue su curso, las declaraciones del abogado intensifican el clima alrededor de un caso que continúa generando conmoción.
