La madre de Ángel, el nene de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia, brindó sus primeras declaraciones públicas tras las acusaciones de la familia paterna, que la señaló como responsable de la muerte del menor. El caso generó conmoción en la ciudad y la investigación judicial sigue abierta mientras se esperan los resultados finales de la autopsia.
Mariela sostuvo: “Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”. Según relató, durante su embarazo y los primeros meses de vida de su hijo, sufrió episodios de violencia por parte de su expareja, a quien acusó de haberle quitado al niño. “Abusó de mi ignorancia y me echó a la calle”, afirmó.
La madre de Ángel dio su versión sobre lo que ocurrió la mañana del domingo, cuando el niño fue trasladado de urgencia al Hospital Regional y murió horas después. Dijo que esa mañana se levantaron temprano y decidieron despertar a Ángel para que fuera al baño, ya que dormía muchas horas seguidas. Contó que el nene se había hecho pis, por lo que lo acostaron en su propia cama.
“Estaba durmiendo, lo sentía roncar. Después, lo revisamos de vuelta y mi marido me dice ‘no respira’. Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida”, explicó.
Mientras esperaban la llegada de la ambulancia, Mariela describió que salieron a la calle a pedir ayuda. “Lo envolvimos con una campera y salimos los dos a la calle gritando a los vecinos. Mi hijo estaba desmayado. Mi vecina nos quiso llevar al hospital, pero estaba tan nerviosa que no podía arrancar la camioneta”.
Cuando finalmente llegaron los médicos, Ángel ya presentaba un cuadro crítico. “Tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno”, relató Mariela.
La madre aseguró que ella es la principal interesada en saber qué le provocó la muerte al nene. Según los resultados preliminares de la autopsia, el niño habría sufrido lesiones internas, aunque la causa exacta sigue bajo análisis.
“Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene. Nosotros no le hicimos nada. ¿Para qué lo voy a recuperar? ¿Para maltratarlo y pegarle? No. Si lo estoy sacando de personas que son alcohólicas y drogadictos para que estén conmigo”, planteó.
Los dichos llegan luego de que la familia paterna de Ángel la responsabilizara públicamente por la muerte. Luis, el papá del menor, expresó ante los medios: “A Ángel lo mataron. Mi hijo no era un chico enfermo, tenía buena salud, estaba sano, ¿qué me van a decir?”.
El hombre contó que siempre se hizo cargo del niño y que la Justicia le quitó la tenencia a raíz de una denuncia de la madre por violencia de género. “Siempre mi hijo pidió por mí y nunca hicieron nada. Todos me trataban de machista. Si hubiese sido al revés, yo ya estaba preso”, dijo el padre.
Por su parte, Lorena, pareja de Luis, también dirigió fuertes acusaciones contra la madre de Ángel. En declaraciones a la prensa, afirmó: “Esa señora asesina, agarró, lo dejó en coma al nene, lo dejó tirado en el hospital y se fue a dormir a su casa”. Y agregó: “A Ángel lo sacaron de un lugar donde estaba bien para llevarlo a un lugar de tortura”.
Mariela aseguró que fue víctima de violencia de género en la relación con el padre del nene. Recordó situaciones de agresión y amenazas, y afirmó que perdió contacto con su hijo debido a esa conflictiva separación.
“Me atacaba a mí con cuchillo. Decía que si yo lo dejaba, él se iba a matar. Se ponía el cuchillo en el pecho, la punta del mango en el pecho y la punta del filo en el pecho de él, que él se iba a matar. Yo nunca tuve intenciones de irme a Córdoba, me fui por las circunstancias, porque me sacó a mi hijo y me echó a mí de la casa”, relató.
La mujer explicó que al regresar a Comodoro Rivadavia inició los trámites para recuperar la guarda de Ángel y que, durante ese proceso, abonó la cuota alimentaria. También negó haber abandonado a su hijo en el hospital. “La doctora dijo ‘acá hay tensión, yo necesito que ustedes se retiren, dejen su número de teléfono, noticia que haya, yo los llamo’. El señor López y su señora fueron los primeros que se retiraron del hospital”, sostuvo.
Los restos de Ángel fueron velados este jueves. La madre mencionó que no estuvo presente por temor a posibles agresiones contra ella y su familia. “Me están amenazando a mí y a mi familia, que nos van a ir a prender fuego la casa. Yo tengo una bebé de seis meses, tengo que resguardar el bienestar de mi hija. Primero está mi hija”, explicó.
