Asume la presidencia el ultraderechista José Antonio Kast
José Antonio Kast se convertirá este miércoles en el primer presidente abiertamente pinochetista de Chile, a 36 años de la recuperación de la democracia, en un giro de 180 grados después de cuatro años de gobierno izquierdista de Gabriel Boric. Kast, de 60 años, asumirá el poder en un contexto global complejo dominado por la guerra en Medio Oriente y en un país cuya mayor preocupación pasa hoy por la inseguridad y la inmigración.
Chile se ha caracterizado por pacíficas alternancias de poder entre la izquierda moderada y la derecha tradicional no pinochetista en las últimas tres décadas. Este será el primer gobierno de un presidente que, a lo largo de su extensa carrera política, reivindicó en varias ocasiones la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y que prometió en campaña “mano dura” contra la violencia y la migración irregular.
Javier Milei será uno de los presidentes de la región que asistirán a la jura de Kast, que se realizará en la sede del Congreso Nacional, en la ciudad de Valparaíso, a 121 kilómetros al norte de Santiago. Entre ambos hay una gran sintonía ideológica y personal.
Además, se espera la presencia de sus pares de Ecuador, Daniel Noboa; de Costa Rica, Rodrigo Chaves; de Honduras, Nasry Asfura; de Paraguay, Santiago Peña, y de Bolivia, Rodrigo Paz, todos ubicados en el arco ideológico de la centroderecha. También estará la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Sin embargo, no asistirán tres presidentes identificados con el progresismo en la región: el brasileño Luiz Lula da Silva, la mexicana Claudia Sheinbaum y el colombiano Gustavo Petro. En cambio estará el uruguayo Yamandú Orsi.
Kast gobernará hasta el año 2030 después de imponerse en el balotaje del pasado 14 de diciembre con más del 58% de los votos a la candidata oficialista Jeannette Jara, afiliada al Partido Comunista.
“Los empresarios empezarán a invertir porque confían en el gobierno. Pero dada la situación económica mundial debido a las guerras, las inversiones, la bolsa y las monedas que están volátiles, el efecto positivo en la economía tendrá que esperar a que se calme la situación mundial”, dijo Lagos.
En campaña, Kast prometió recortar 6.000 millones de dólares de gasto en los próximos 18 meses. La inflación en Chile cerró en 2025 con 3,5% anual, el nivel más bajo en cinco años, según el Instituto Nacional de Estadísticas. El desempleo se ubica en 8%.
La inseguridad es el gran problema que enfrentan los chilenos. Esta preocupación está presente en todas las encuestas. El país pasó de ser el más seguro del Cono Sur a presentar un creciente índice de violencia vinculada al narcotráfico.
Si bien Boric logró bajar un 11,5% los asesinatos el año pasado, la tasa de homicidios se ubicó en 5,4 por cada 100.000 habitantes frente al 6,1 de 2024. En Argentina, ese índice se situó en 3,7, el más bajo de Sudamérica.
Un sondeo reciente del Centro de Estudios Fundación Paz Ciudadana reveló que el 23,8% de los chilenos consultados consideraba “bastante o muy probable” ser víctima de asesinato en los próximos 12 meses.
“La gente esperará que el gobierno mande militares a las calles a eliminar la violencia, los homicidios y los asaltos. Pero no creo que Chile pueda lograr más que lo que han logrado otros países con los militares, a menos que sigan a Bukele”, dijo Lagos.
Los expertos achacan las causas de la violencia a la entrada de bandas internacionales del narcotráfico, como la venezolana Tren de Aragua, lo que derivó en una ola de xenofobia contra la emigración de ese origen estimada en alrededor de 700.000 personas. Kast prometió en campaña expulsar a todos los inmigrantes sin papeles. Se estima que 300.000 migrantes, sobre un total de 1,6 millones, carecen de documentos. La mayoría de ellos son venezolanos.
