La desaparición de Elvis Benítez exhibe impactantes revelaciones

Un giro inesperado podría abrir nuevas líneas de investigación en la causa por la desaparición de Elvis Benítez, quien falta desde el 22 de diciembre de 2017. La fiscal Rosana Soto convocó para este lunes una reunión con Érica Romero, madre del joven, y su abogado Pablo Vianello, en medio de novedades vinculadas a movimientos en cuentas bancarias detectados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Antes de la feria judicial, Soto había solicitado al Banco Central de la República Argentina (BCRA) información sobre posibles operaciones financieras. Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que en octubre de 2019 se abrió una cuenta corriente en el Banco Patagonia y que a fines de 2025 se registró la apertura de otra cuenta, esta vez en dólares, en la misma entidad y sucursal. Estos hallazgos sugieren que alguien habría accedido a los datos personales de Benítez, desaparecido hace más de nueve años.

La investigación también recuerda un antecedente clave: el 27 de febrero de 2018, dos meses después de la desaparición, la madre de Elvis declaró que su hijo había sido golpeado por José Daniel “Pili” Santa Cruz, referente de un movimiento social que lo tuvo como becario entre marzo y septiembre de 2017. Según relató, Elvis debía realizar tareas de limpieza en la escuela primaria 108 del barrio Mujeres Argentinas y había sufrido una agresión que nunca llegó a denunciar formalmente.

“Es mi palabra contra la de él”, le respondió Elvis a su mamá cuando le pidió que radicara la denuncia. Cuando los agentes de Trata de Personas contactaron a Santa Cruz para conocer su versión, este exdirigente social —con presente en actividades deportivas— se defendió diciendo que Elvis había entrado a robar a su casa. Allí, “Pili” junto a un hijo le dieron una paliza a Benítez, quien ya para entonces había dejado de percibir la beca por su contraprestación en la escuela.

Romero declaró y es parte de la causa aunque esa línea investigativa no se profundizó como pretende la querella. Con este nombre en el caso, atrás queda la supuesta vinculación que podría existir entre Elvis y el condenado César Sena, versión surgida por rumores y comentarios en una emisora radial. Esos testigos en sede judicial negaron que hayan visto a César y Elvis juntos, y de esa manera la versión comenzó a diluirse sin peso en las pesquisas que a casi una década no ha encontrado rumbo entre la inacción de la Justicia, cambios y jubilaciones de fiscales y testigos que se desdicen a la hora de hacerlo bajo juramento de decir la verdad.

Aunque hasta ahora no se logró establecer un hilo conductor entre estos hechos y otros nombres mencionados en la causa, la aparición de movimientos bancarios en CABA reaviva las sospechas y abre un nuevo frente de investigación. La reunión prevista en Fiscalía busca profundizar sobre estas pistas y mantener informada a la familia, que desde 2017 reclama respuestas sobre el destino de Elvis.

La causa, marcada por silencios y contradicciones, suma ahora un elemento que podría ser decisivo: operaciones financieras realizadas con datos de un joven que continúa desaparecido. La esperanza de su madre sigue intacta en poder saber qué destino tuvo su hijo, que tendría hoy 26 años.

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