Claudio “Diablito” Echeverri fue determinante en la victoria de Girona por 2-1 sobre Barcelona, al ingresar en el segundo tiempo y generar la jugada que derivó en el gol del triunfo. Tras el partido, el chaqueño de 20 años reveló las dificultades que atravesó en su préstamo en Bayer Leverkusen y su objetivo personal: recuperar el nivel que mostró en River y que motivó su venta al Manchester City.
“Muy contento, me habré caído y me habré raspado pero muy contento por la victoria de hoy. El equipo trabajó muy bien. Andaba deseando mucho. Fueron meses difíciles en Alemania, la pasé muy mal. Ahora estoy acá, contento. Tratando de agarrar la versión con la que fui vendido al City, estoy muy contento y feliz”, expresó el Diablito.
El zurdo ingresó a los 28 minutos del segundo tiempo y, con su característico desequilibrio, eludió a Jules Koundé para asistir a Joel Roca, quien luego habilitó a Fran Beltrán para que, a falta de cuatro minutos, marcara el 2-1 definitivo. En su breve participación, Echeverri creó dos chances de gol, ganó los dos duelos que disputó y acertó siete de sus ocho pases.
Echeverri se unió a Girona en enero de 2026, en un préstamo hasta junio que se dio en el marco del City Group, dueño de ambos clubes. El mediapunta fue comprado por Manchester City en 2024 por 18.5 millones de euros, pero no tuvo oportunidades en el equipo británico. El préstamo a Girona busca darle rodaje y recuperar su mejor versión, la misma que deslumbró en el Millonario y lo llevó a Europa.
