Julián Álvarez atraviesa el momento más crítico de su carrera desde que llegó a Europa. El delantero argentino del Atlético de Madrid acumula una sequía de 820 minutos sin goles, que se traduce en 12 presentaciones consecutivas sin convertir y más de 100 días sin festejar en LaLiga .
Su último gol en el torneo doméstico fue el 1° de noviembre, de penal frente a Sevilla. Desde entonces, el oriundo de Calchín encadenó 13 partidos sin anotar en la competición española, la racha más extensa de su ciclo europeo . Si se consideran todas las competencias, la última conquista data del 9 de diciembre, ante el PSV por la UEFA Champions League .
Los números reflejan la magnitud del bajón. En las primeras doce jornadas, Álvarez promediaba un gol cada 4,3 remates y acumulaba siete tantos con una efectividad del 74%. Desde noviembre, dispuso de 19 disparos —ocho de ellos al arco— pero ninguno terminó en la red. Sus goles esperados (xG) en este período apenas alcanzan 1,2, sin materializar ninguna oportunidad .
El rendimiento colectivo del Atlético también resintió la sequía de su máxima figura. En este lapso, el equipo de Simeone sumó solo 17 goles, el registro más bajo entre los siete primeros de LaLiza, y quedó a 13 puntos del liderazgo. Mientras tanto, Barcelona y Real Madrid anotaron 35 y 23 tantos respectivamente .
Pese a la falta de gol, Álvarez mantiene su capacidad para generar peligro. Acumula 38 toques en el área rival —cifra incluso superior a la de su etapa goleadora— y registra 1,2 asistencias esperadas, con una asistencia concreta para Conor Gallagher ante Girona. Simeone lo defendió públicamente: “Confiamos en él, es importantísimo, el mejor que tenemos. Su momento llegará en un momento muy importante” .
Ese momento, precisamente, es hoy.
Esta noche, el Atlético recibe a Barcelona en el Metropolitano por la ida de las semifinales de la Copa del Rey . El escenario no podría ser más propicio. Hace un año, en la misma instancia y ante el mismo rival, Álvarez brilló con un doblete en el recordado empate 4-4 en el Camp Nou. Ahora, con una racha que ya se convirtió en tema de debate público y con el interés de Barcelona —que lo sigue como posible reemplazo de Lewandowski— instalado en la agenda , el partido aparece como la oportunidad inmejorable para que la Araña rompa el maleficio.
“Solo pienso a corto plazo, nada más. Me siento muy cuidado en el Atlético, muy feliz aquí”, declaró Álvarez tras el derbi. Pero en el Metropolitano crece la urgencia: el equipo necesita su gol, y él necesita volver a ser el que fue.
