El peronismo de la provincia de Buenos Aires selló un acuerdo de unidad que consagra al gobernador Axel Kicillof como nuevo presidente del Partido Justicialista (PJ) provincial y a la vicegobernadora Verónica Magario como vicepresidenta primera. Máximo Kirchner presidirá el congreso partidario.
El entendimiento, alcanzado entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) de Kicillof y La Cámpora, evita una interna y presenta una lista única de cara a la renovación de autoridades. Además de Kicillof y Magario, se acordó que Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, será el vicepresidente segundo, y el diputado Mariano Cascallares, secretario general. Leonardo Nardini continuará como presidente de la junta partidaria.
En un comunicado oficial, el PJ bonaerense afirmó que la provincia es un “dique de contención” frente al gobierno nacional y destacó el rol del Ejecutivo provincial y los intendentes peronistas para “sostener derechos, servicios y cohesión social”. El texto planteó el desafío de construir “unidad, organización y una alternativa política con vocación de futuro para enfrentar el modelo de Milei” y repudió “la condena y detención de Cristina Fernández de Kirchner”, a quien calificó como “perseguida política”.
La designación de Kicillof al frente del partido se da luego de que Máximo Kirchner propusiera su nombre y se corriera de la conducción, en un gesto para descomprimir la interna. La confirmación de Magario como su compañera de fórmula consolida al binomio que gobierna la provincia como cabeza de la nueva conducción.
El acuerdo ordena el escenario interno y busca proyectar un peronismo unificado detrás de la gestión bonaerense, con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2027.
