Tras la reunión entre gobernadores peronistas y la conducción de la CGT, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, pidió avanzar con un plan de lucha que incluya un paro general “por tiempo indeterminado” contra la reforma laboral del Gobierno nacional, al considerar que el proyecto es “absolutamente inconstitucional”.
En diálogo radial, Quintela sostuvo que el rechazo no es solo político, sino también jurídico. “Es absolutamente inconstitucional, porque avanza sobre los derechos que están consagrados en el artículo 14 bis de la Constitución. Por eso nosotros resistimos esta reforma”, subrayó el mandatario.
El gobernador reveló que durante el encuentro –en el que participaron seis gobernadores– planteó explícitamente la necesidad de endurecer la respuesta sindical. “En la reunión que tuvimos con la CGT planteé que era necesario un plan de lucha, una resistencia a través de un paro general de 24, 48, 72 o 96 horas y después por tiempo indeterminado, con movilización”, detalló.
Quintela argumentó que la protesta no debe agotarse en la movilización, sino ofrecer una salida política y social. “Cuando la sociedad salga a la calle y vuelva a su domicilio, tiene que entrar con una propuesta que la beneficie o que le genere expectativa producto de su lucha por la defensa de sus derechos”, remarcó. Y expresó su expectativa de una definición rápida: “Esperamos que la CGT pueda decidir mañana el plan de lucha”.
Consultado sobre la posibilidad de judicializar la reforma en caso de que avance en el Congreso, el gobernador no descartó ese escenario y cuestionó duramente al Ejecutivo nacional por su vínculo con las provincias: “Este gobierno lleva dos años y dos meses en el ejercicio de la función y nunca las provincias se vieron beneficiadas de su gestión. No tuvimos ni una vivienda, ni un puente, ni una obra de agua, de energía, no tuvimos una escuela ni la apertura de una fábrica. Absolutamente nada”.
Quintela reafirmó su respaldo a la CGT y advirtió que el conflicto podría escalar tanto en las calles como en el plano judicial, en un escenario donde el Gobierno nacional confía en reunir los apoyos legislativos necesarios para aprobar la reforma.
