El reconocido diseñador Benito Fernández, con 40 años de trayectoria, relató que debió cerrar su línea de Prêt-à-porter el año pasado, en lo que calificó como su tercera quiebra en el país tras las de 2001 y 2020. El creativo atribuyó la decisión a la imposibilidad de producir bajo una carga impositiva que estimó en el 52% y a la falta de apoyo estatal a la industria.
“Es imposible producir en este país. Hace cuatro gobiernos que nos vienen destruyendo”, afirmó Fernández. En este segmento, empleaba a 14 personas y trabajaba con ocho talleres. “Yo no quiero que el Estado me regale nada, sino que apoye a esta industria, como lo hizo España hace 30 o 40 años, y Brasil hace 20. Hoy esos países son potencias en la moda”, sostuvo.
El diseñador aseguró que ahora se enfoca en la alta costura, donde la dinámica financiera es diferente: la inversión se realiza contra una seña y el pago es al contado, a diferencia del Prêt-à-porter, donde debía producir colecciones completas antes de venderlas y otorgar plazos extensos a los clientes. “Había un desfasaje financiero muy importante y no tenía esa cintura”, explicó.
Fernández aclaró que no está en contra de la apertura de importaciones ni de la competencia, pero consideró que el proceso debería haber sido más gradual y acompañado de políticas de apoyo a la producción local. “Que Argentina se haya abierto tanto a importar me da pánico. Las marcas que están en los shoppings van a bajar los precios porque traerán todo de China, pero los perjudicados serán los talleres y las marcas chicas”, manifestó. “La ropa china está destrozando el mercado local”.
Resaltó el desembarco de marcas internacionales como Victoria’s Secret y Sandro, pero señaló que sus precios en Argentina siguen siendo elevados principalmente por los altos impuestos. El diseñador precisó que, si el Gobierno toma medidas para impulsar la industria, podría considerar reabrir su marca bajo la modalidad de franquicias o con un socio.
La situación de Fernández se enmarca en una crisis generalizada del sector textil-indumentaria, que ha visto el cierre reciente de empresas emblemáticas como la textil Emilio Alal en Corrientes y Chaco, desvinculaciones en el Grupo Dass (fabricante para Nike y Adidas) en Misiones, y cierres o suspensiones masivas en firmas como Eseka S.A. y TN & Platex en Tucumán.
